La piel del rostro, capaz de delatar nuestro estado de salud y bienestar, es la primera en sufrir el frío, el sol, la mala alimentación, el estrés...

NEOGLUCOSAMINA NOTICIA

 

La piel del rostro, capaz de delatar nuestro estado de salud y bienestar, es la primera en sufrir el frío, el sol, la mala alimentación, el estrés, la polución ambiental, el paso del tiempo...1 Ayudarla a recuperar su luminosidad tras las vacaciones de verano y la vuelta a la rutina, es más sencillo de lo que a priori puede parecer.

El tono y el resplandor son los dos factores que ayudan a lucir una piel luminosa.1

El tono de la piel depende fundamentalmente de su contenido en melanina y de la concentración de hemoglobina presente en los vasos sanguíneos y cuando la luz incide sobre la piel, absorbe el color de la hemoglobina y la superficie cutánea refleja este color, que se percibe por transparencia.1

Una piel radiante también depende del estado del estado de la superficie de la piel; cuando es rugosa, está deshidratada o engrosada, la luz se refleja con dificultad y la piel adquiere un aspecto mate y apagado. Sin embargo, cuanto más lisa y regular es la superficie cutánea, mejor se refleja la luz y la piel adquiere entonces un aspecto radiante.1

Hay determinados factores que pueden influir en el tono y la textura de la piel, estrechamente relacionados con esta época del año: el término de las vacaciones de verano y la vuelta a la rutina.

  • El sol. Los efectos beneficiosos de tomar el sol con moderación para el organismo son muchos, pero una exposición demasiado prolongada puede ser responsable del envejecimiento cutáneo prematuro de la piel2, caracterizado por una piel engrosada, deshidratada y arrugas profundas, que dificultan que la luz se refleje en todas direcciones con la consecuente pérdida de luminosidad.1
  • El estrés. Tras la vuelta a la rutina, la piel puede sufrir las consecuencias del estrés, capaz de aumentar la producción de radicales libres y alterar los valores hormonales, que acabarán afectando negativamente al estado y aspecto de la piel. Además, la liberación de noradrenalina conlleva una vasoconstricción que reduce la circulación sanguínea y, en consecuencia, la disminución de la oxigenación y del aporte de nutrientes a la piel.1
  • Una mala alimentación. La vuelta a la rutina, con el consecuente estrés, muchas veces conlleva descuidar la alimentación, lo que tiene una enorme influencia en el estado general del organismo y, por tanto, también en la piel.1
  • La polución ambiental. Formada por partículas sólidas y agresivas en suspensión que se depositan sobre la capa córnea durante el día y acaban penetrando a través de la epidermis, saturando los sistemas detoxificantes cutáneos. Como resultado, el manto hidrolipídico se altera permitiendo la evaporación de agua con la consiguiente deshidratación de la piel. Al perder el papel protector la piel es más propensa a presentar rojeces, picores e inflamación; la capa córnea se engrosa, se muestra más áspera y rugosa.1
  • El estilo de vida. La vida sedentaria y la falta de descanso afectan de forma determinante
    al estado de la piel, pues se traducen en una oxigenación deficiente del tejido cutáneo.
    Adoptar hábitos más saludables tendrá un efecto claramente positivo sobre la luminosidad
    de la piel.1

 

La Neoglucosamina® mejora la luminosidad a la piel.

La N-acetilglucosamina (NAG) es un aminoazúcar que se encuentra en la naturaleza y en todos los tejidos humanos. Es mayormente conocido por su papel como precursor del ácido hialurónico, y cumple con importantes funciones estructurales y de hidratación en la matriz extracelular en tejidos como las articulaciones y la piel, tanto en la epidermis como en la dermis.3

Este principio activo tiene beneficios antiedad ya que mejora la elasticidad y grosor de la piel, las líneas de expresión y las arrugas.4Además es hidratante ya que disminuye la pérdida de
agua en la epidermis. Otra de las propiedades de la Neoglucosamina® es su capacidad para unificar el tono de la piel al reducir la cantidad de melanina en las células, evitando que el
exceso de pigmento cause las manchas de la edad.3

 

  1. Alcalde MT. Piel luminosa. Offarm. 2005;24:90-96.
  2. González Bosquet, L. Los efectos nocivos de la radiación solar y la forma de combatirlos. Offarm. 2003;22(5), 68-76.
  3. Bisset, DL, et al. Reduction in the appearance of facial hyperpigmentation by topical N-acetyl glucosamine. Journal of Cosmetic Dermatology. 2007;6, 20–26.
  4. Green, BA et al. Derivatives of Sugar Compounds Provide Anti-Aging Effects. American Academy of Dermatology Poster Exhibit, Washington DC. 2004.

Página actualizada por última vez

Martes, 13 de septiembre de 2022

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